Paseo de Jane corresponsable por Alboraia

La ciudad saludable

«Las necesidades de los automóviles, bien simples, son más fácilmente aceptadas y satisfechas que las muy complejas necesidades de las ciudades; un número creciente de reordenadores y urbanizadores y proyectistas creen ahora que si consiguiesen al menos solucionar los problemas del tráfico habrían resuelto simultáneamente el problema más grave con que se enfrentan hoy las ciudades.
Las ciudades tienen problemas económicos y sociales mucho más complejos que el del tráfico rodado. ¿Como es posible que alguien sepa lo que conviene hacer con el tráfico si no sabe, antes, lo que es una ciudad y lo que tiene que hacer con sus calles? Nadie lo sabe.”

Jane Jacobs “Muerte y vida de las grandes ciudades” 1961

El paseo de Jane es una herramienta de análisis participado de la ciudad desde una mirada de género pero también de sensibilización sobre una realidad que ahora planteamos como “a debate” pero que ha existido desde siempre. Tras el diseño del itinerario nos fijaremos en cómo la ciudad acoge o no, facilita o complica, el trabajo reproductivo o de mantenimiento de la vida (actividades cotidianas, cuidados, etc.), cómo el propio organismo público contribuye propiciando o no corresponsabilidad.

Metodología: Participativa. Las profesionales acompañan el trabajo por medio de indicaciones y en base a una plantilla de observación del territorio que van desarrollando las personas participantes organizadas en grupos.

Público objetivo: Cualquier persona del municipio. Buscamos tener representación de hombres, mujeres, menores de 12 años, jóvenes, mayores de 65 años, personas que usen carritos de bebé, carritos de la compra, personas con necesidades diversas en cuanto a movilidad personal. Profesionales del Ayuntamiento, personas políticas, representantes de comercios, personas migrantes y/o de cualquier etnia que convivan en Alboraya, etc.

Público asistente: 2 representantes políticas, mujeres, Agente de Igualdad y Promotora del Ayuntamiento y otras 15 mujeres asistentes más una niña.

Objetivos: Lograr una reflexión estratégica y reunir indicadores que ofrezcan una mirada de análisis crítico a las diferentes realidades “corresponsable y de cuidados” de las mujeres y hombres del municipio y que nos permita avanzar en el diseño del plan desde una perspectiva transversal. Disponer de indicadores cualitativos que nos completen los cuantitativos poblacionales y que normalmente se quedan cortos cuando intentamos cubrir las necesidades, máxime cuando como en corresponsabilidad, incluso aún no son sentidas por la mayoría de la población.

Itinerario y dinámica: El paseo se apoya en un itinerario que suscita interés, por la diversidad de caracteres y calidades que puede mostrar y animar el debate. Se ha diseñado el recorrido para ver todos o la mayor parte de los aspectos que desde el urbanismo feminista se consideran relevantes. Muchos de estos son extrapolables a otros espacios urbanos. Los puntos de parada han sido determinados para poder observar aspectos de los señalados en el apartado anterior, puntos donde detenernos tratando de debatir sobre lo que estamos viendo y dando voz a las personas participantes para que hagan sus aportaciones. Durante el paseo, las persones participantes pueden tomar notas sobre aquellos aspectos que consideran destacables, y hacer ordenar los contenidos y hacer anotaciones en una ficha donde ordenar los contenidos de acuerdo a fijarse en aspectos de:

  • Paisaje y espacio público: configuración espacial, mobiliario, pavimentos, etc.
  • Infraestructuras para la movilidad: aceras, paradas de transporte, etc.
  • Diversidad de usos cotidianos en espacios urbanos: plazas, parques, equipamientos, actividad comercial, etc.
  • Representación simbólica: nombres de calles y espacios públicos, espacios, historia etc.

El paseo como herramienta de participación y diagnosis urbana. De forma lúdica y activa, las persones participantes ayudan a identificar problemas relacionados con el diseño y la gestión de la ciudad, y como estos afectan su vida cotidiana. Con una mirada atenta, consciente y crítica sobre la experiencia que tenemos en diferentes espacios urbanos, de los usos que en basura las diferentes personas, trataremos de detectar aquellos aspectos integradores o excluyentes, que facilitan o complican el desarrollo de las actividades vitales, en todas sus esferas (personal, familiar, reproductiva, productiva, política y comunitaria) y sobre todo, valorar la importancia de las actividades necesarias para el sostenimiento de la vida, entre las que se encuentran los cuidados. Al incorporar la visión crítica desde el feminismo y la igualdad, se trata de observar, si hombres y mujeres, en realidad personas que desarrollan roles relacionados con un género u otro, viven la ciudad de manera distinta. Observar si los lugares que utilizan a diario, las necesidades de movilidad, las actividades cotidianas, son distintas según el rol que desarrollan, y valorar si el diseño urbano las facilita por igual, a todas las personas que conviven en la ciudad. De no serlo, puede provocar desigualdad en el acceso en la ciudad y a sus recursos, y por tanto discriminación. Se trata, pues, de evaluar, de este modo compartida y paseando por los espacios urbanos que conocemos, que nos son próximos y cotidianos, si el diseño de la ciudad reconoce que las personas somos diferentes, y que diferentes son las necesidades e intereses, y que por lo tanto, las respuestas de este diseño de la ciudad tienen que ser diversas, para ser inclusivas.

Profesional dinamizadora: Mariola Fortuño Bort, Arquitecta. Urbanismo, paisaje i genero, perteneciente al colectivo SOSTRE colaboradoras de AliaEnRed. Además formó parte de la redacción de la revista de arquitectura del paisaje Paisea. Desde 2018 imparte charlas sobre el tema específico de urbanismo con perspectiva de género.